"Te contaré algo.

Te contaré algo que no le he contado a nadie nunca.

Algo que no me he contado ni a mí mismo

y que ni siquiera he escrito porque no he podido.

Se trata de algo extremadamente simple y

monófono y por eso creo que no he podido.

Se trata de lo que no he puesto.

De lo que no he podido poner nunca.

De lo que siempre queda fuera, se me queda afuera.

De lo que no he podido incorporar.

Y se trata sobretodo de historias o recorridos

a pie o líneas sinuosas dificultosamente apenas

que bordeando piedras insignificantes avanzan

imperceptibles por la berma más torpe,

de la más fome, de la más lacia de las veredas.

Se trata de la inconsciencia mía y de la luz."



Claudio Bertoni


Tuíter

martes, 18 de octubre de 2011

El don Presi


Hace un tiempo, mientras almorzaba en un lugar del centro de Concepción, vi escrito en un muro: Piñera, renuncia por favor.  Me puse a pensar, más que en las medidas que se han tomado frente a ciertas situaciones, en el manejo de respeto que se ha producido, en este caso, con la imagen que tenemos de 'Presidente' a lo largo de los años, incluso desde que Chile se independizó, o aún saltándonos la dictadura, quizás. Nací en democracia, pero siempre he recordado que la imagen que tenemos de Presidente (a) ha sido de respeto, incluso a veces de admiración, de que claramente es un personaje que tiene manejo de muchas cosas, no sólo de gobierno, sino del acerbo que viene con él (ella), ya sea el conocimiento y manejo de negocios, de culturas nacionales e internacionales, lenguas, deportes, ciencias sociales, ética,  y además una riqueza de cercanía con su entorno, entre muchas cosas. 
A lo que voy con esto, es que para mí es importante que la persona que se para detrás de un podium a hablarnos sobre nuestro país, lo que acontece y cómo debemos hacer para surgir, sea una persona que te inspire a ser mejor, a formarnos como personas cultas, y sobretodo, sobre nuestra propia esencia, nuestra nacionalidad, nuestras raíces, lo que nos abarca a todos como una comunidad. Espero ver de aquella persona, cierto liderazgo, una persona inteligente, que sea casi un ejemplo a seguir. Por algo lo hemos elegido.
Ciertamente, y luego de casi dos años del gobierno de Sebastián Piñera, me he dado cuenta de cuánto puede deformarse aquella figura, que desde chicos, vemos como alguien respetable y grande. Luego de ver tantos errores imperdonables de cultura general, tanta ridiculez  junta, tanto pintar el mono, tanto mostrar la hilacha, siento que esa imagen de respeto se pierde por completo. Un presidente tiene que ser capaz de hacerse respetar por lo que es y representa, no por lo que sus FFEE puedan hacer con quien no está de acuerdo. Un presidente debiera poder manejar esas situaciones de pérdida del control, después de todo, se supone que por ello se postula para gobernar, para poder crear orden, progreso, comunidad. Un presidente que comete tantos errores por los cuales, personalmente, pienso que avergüenzan a la ciudadanía, no debería dejar que eso sucediera, y no privando, ni reprimiendo, ni atacando: el respeto se recupera a través de acciones legítimas, honestas, honradas, favorables, benéficas para la nación.

A raíz de esto, decidí publicar esta carta-columna de "Renolander" (Twitter, Wordpress), dirigida al actual Presidente de nuestro país. Me di la libertad de copiarla completa, la encontré tan ingeniosa, con toques de sarcasmo, pero al mismo tiempo -y lamentablemente- certera:


"Sr. Sebastián Piñera,
Presidente de la República de Chile

Quiero empezar ofreciéndole mis más sinceras disculpas. En estos 17 meses de su gobierno, me he burlado mucho de usted. Me he reído cada vez que Ud. se ha equivocado y no he parado de inventar bromas con su persona. Por esto y mucho más le pido disculpas. Creo que fui ciego e ignorante (aún más que usted podrán decir algunos mal intencionados), ya que me fijé sólo en un punto y no vi el escenario global. No vi más allá de la broma fome y contestataria. No vi más allá del enojo, rabia y burla hacia usted. No me di cuenta de que a través suyo, Ud. se estaba sacrificando por Chile, enseñándonos y formando una población educada y culta. Por eso, gracias, señor Piñera.

Gracias, porque a través de sus errores históricos, yo me he esforzado en leer y aprender de la historia de nuestro querido país Chile. He buscado información, he preguntado, he tomado apuntes y he memorizado fechas importantes, todos para no caer en esos “errores” en los que usted cae (ya sabemos, Presidente, que lo hace a propósito).

Gracias, Presidente, porque gracias a usted he vuelto a leer. Después de 10 años en que no tomaba un libro por voluntad propia, hoy estoy más interesado en leer sobre economía histórica del país, sobre eventos sociales, movimientos revolucionarios, evolución política y la forma en que han cambiado los partidos a lo largo de nuestra historia. Gracias por impulsarme a averiguar cómo fue el desarrollo económico durante la dictadura y durante los 20 años de la Concertación. Gracias, porque me he llenado de datos que me han servido para reforzar mi opinión y llegar mejor parado a un debate político. Ahora, cuando escucho a algún político decir algo, averiguo sobre él, sobre lo que dijo en el pasado, sobre lo que opinaba su partido político antes y lo que opina hoy. En cierta forma, Presidente Piñera, usted ha heco renacer mi voluntad de investigar. Gracias a eso, me siento más confiado a la hora de encararle algo a un político.

Gracias porque ha desarrollado en mí la empatía. Ahora, me pongo en los zapatos del otro. Del más pobre, del enojado, del que alega contra el sistema, del violentista. He descubierto que los violentistas son un resultado y que el origen del problema está en la desigualdad. Gracias a usted, me di cuenta de que hay empresarios que son descarnados, ofreciendo trabajos miserables para gente que necesita dignidad.

Gracias, porque ahora ya no me conformo con informarme a través de los medios convencionales. Ya no me basta con leer El Mercurio, La Tercera. Ya no me basta con ver las noticias en la noche. Ahora leo otros medios informativos ya sea impresos o digitales. Leo portales de opinión, me meto a diarios digitales independientes que no son manejados por grandes grupos económicos. Gracias, porque me ha impulsado a volver a escuchar la radio, medio informativo que entrega noticias con opinión.

Gracias por abrirme los ojos del país en el que vivo. Luego de 20 años en donde la Concertación nos decía que el país estaba perfecto, tuvo que venir usted, Presidente, para que me diera cuenta de que no era así. Supe que Chile es una imagen, que si bien se ve bonito, en el fondo tiene muchas fallas que hay que arreglar.

Pero más gracias debo darle por haber extendido el conflicto estudiantil por cinco meses. Gracias a eso, me he informado de impuestos, de empresas privadas, de mineras y de datos económicos mundiales. Me he conseguido estudios e informes de otros países, que he comparado con Chile. Sé cuántos impuestos paga una gran empresa y una persona natural, descubriendo las injusticias y desigualdades de uno y otro. Sé cuántos impuestos pagan las mineras y cuánto se les podría aumentar sin producir una escapada a otros países. He aprendido sobre el sistema educacional, lo que me ha ayudado a detectar por mí mismo sus falencias. También, me ha generado un sentido social que pensé que no tenía, ya que he ido a marchas, he escrito comentarios, y siempre, con información e ideas obtenidas a lo largo de estos cinco meses.

Me ha despertado algo que tenía dormido. Ha hecho de mí, Presidente, una persona más activa por mi país y por su gente. Ahora leo y escucho con un análisis crítico y no soy tan ingenuo cuando alguno de sus ministros o políticos (de uno y otro bando) salen hablando. Me ha generado el ánimo y dedicación de leer las leyes que se quieren presentar.

En el fondo, Presidente, gracias. Si usted hubiera cumplido todo lo que propuso en su campaña, yo seguiría siendo ese robot sentado en una mesa, haciendo solo mi trabajo y riéndome en las noches con Morandé con Compañía. Si usted hubiera solucionado el conflicto a las pocas semanas, yo no tendría toda la información que tengo hoy en día. Por eso, y
mucho mas, gracias, señor Presidente Piñera. Muchas gracias."










domingo, 16 de octubre de 2011

Ahora en ía.

Prendería una fogata y cantaría canciones de Silvio Rodríguez y Los Enanitos Verdes. Después iría a una fiesta de disfraces y hablaría cosas de casettes, zapatillas con plataforma, laura pausini, view master y los noventa. Luego me metería a una tina con agua caliente y le pondría colorante azul. 
Entonces es cuando me convierto en pitufo.



Fin

sábado, 8 de octubre de 2011

Mundo


No vayas a creer lo que te cuentan del mundo
(Ni siquiera esto que te estoy contando)
Ya te dije que el mundo es incontable

Benedetti

viernes, 7 de octubre de 2011

Me gusta como eres


Me gusta tu luz, incluso cuando se apaga, porque sé que puedo verla, encenderla, e incluso mantenerla dentro de ti, de mí, dentro de todo.


Y me gusta como eres, me gustan tus ojos -como alemendrita a punto de tirarse un piquero-, tus mejillas con rubor de vida, tus manos tan seguras, tus orejas con pintas del otoño, y hasta tu frente que guarda los recuerdos de la niñez, tu pelo oxidado, tus pestañas de carretera austral y tu sonrisa de niño grande.

martes, 4 de octubre de 2011

Walker Martínez



A veces hay tanta lluvia, y no te deja ver lo bonito que es el cielo.
Hasta que por fin aparece frente a nuestros ojos.