"Te contaré algo.

Te contaré algo que no le he contado a nadie nunca.

Algo que no me he contado ni a mí mismo

y que ni siquiera he escrito porque no he podido.

Se trata de algo extremadamente simple y

monófono y por eso creo que no he podido.

Se trata de lo que no he puesto.

De lo que no he podido poner nunca.

De lo que siempre queda fuera, se me queda afuera.

De lo que no he podido incorporar.

Y se trata sobretodo de historias o recorridos

a pie o líneas sinuosas dificultosamente apenas

que bordeando piedras insignificantes avanzan

imperceptibles por la berma más torpe,

de la más fome, de la más lacia de las veredas.

Se trata de la inconsciencia mía y de la luz."



Claudio Bertoni


Tuíter

viernes, 2 de octubre de 2009

El derecho de vivir en paz


Quién sabe de esos golpes macabros que dan en el supermercado cuando roban algo para comer? Esas palizas que manchan de rojo la calle de la avenida, cuando le gritaste al verde algo que le molestó. Se revolucionó la vida o la autoridad tiene más nombre que la tortura misma? Somos más de quince millones de paquetes huesudos deambulando por el asfalto, sembrando el rocío por la mañana luego de ampliar la piel bajo la sonrisa, esa que suena fuerte y salta de alegría. Qué nos hace ser mendigos de nuestra propia pulcritud psicológica? Por qué tenemos la mente sucia, llena de cadáveres, llena de envidia, llena de maldad? Y a ellos, por qué les pegaron? Por qué a Victor le rompieron las manos con un arma? Por qué las violaron, hasta con perros? Por qué albergaban tanta peste en su cabeza? Qué les hizo creer que eran inferiores? Incluso a los suyos les sacaron hasta su propia mierda para que se la comieran, desnudos, enfermos, con hambre, con frío, quemados, lastimados, violados, maltratados, golpeados, ahogados, colgados, ... humillados. Por qué silenciaron la radio amiga? Por qué destruyeron el diario, las revistas, la música, el manifiesto? Estaban envidiosos? Estaban molestos? Estaban emputecidos? Con qué? Quiénes?

Por qué quisieron romper la democracia que tanto reclaman en tiempos de banderas blancas? El viejo se llevó a la tumba el fuego, las armas, el orgullo, la mierda. Y también, la ceremonia de apertura de Morandé 80, que quiso esconder.

1 comentario:

  1. Una realidad vergonzosa pero cierta y de la que muchos, a su modo, siguen siendo participes.
    saludos

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