"Te contaré algo.

Te contaré algo que no le he contado a nadie nunca.

Algo que no me he contado ni a mí mismo

y que ni siquiera he escrito porque no he podido.

Se trata de algo extremadamente simple y

monófono y por eso creo que no he podido.

Se trata de lo que no he puesto.

De lo que no he podido poner nunca.

De lo que siempre queda fuera, se me queda afuera.

De lo que no he podido incorporar.

Y se trata sobretodo de historias o recorridos

a pie o líneas sinuosas dificultosamente apenas

que bordeando piedras insignificantes avanzan

imperceptibles por la berma más torpe,

de la más fome, de la más lacia de las veredas.

Se trata de la inconsciencia mía y de la luz."



Claudio Bertoni


Tuíter

martes, 21 de febrero de 2012

Eurípides no puede tener hijos

Cada vez que veo fotos instantáneas, me dan más ganas de comprarle papel a Eurípides (Mi Polaroid 600), aunque cueste 20 lucas, aunque cueste y valga la redundancia. Son hermosas y espontáneas, es algo tan rápido, sin vuelta atrás, quizás es lo que me falta: la rapidez para hacer algo de inmediato y que no tenga arrepentimiento válido más que la ruptura de lo logrado, pero eso es definitivo: tampoco tiene vuelta atrás.
Suelo tomar libertades -que por cierto, nadie me concede, más que yo misma y mi patudez- para extraer cosas que me gustan, y aquí van algunas fotos instantáneas que adoré.


- esta
- la otra
- aquella
- la siguiente
- la de más allá
- esa
- esa otra
- esa misma
- la que sigue
- algotra
- aquellas cosas
- la vida
- el mundo

Todas sacadas del archivo fotográfico de Facebook de The Impossible Project (sí, estaba intruseando, como dicen las viejas).

lunes, 19 de diciembre de 2011

La otra copa del brindis

Al principio ella fue una serena conflagración
un rostro que no fingía ni siquiera su belleza
unas manos que de a poco inventaban un lenguaje
una piel memorable y convicta
una mirada limpia      sin traiciones
una voz que caldeaba la risa
unos labios nupciales
un brindis

es increíble pero a pesar de todo
él tuvo tiempo para decirse
qué sencillo     y también
no importa que el futuro
      sea una oscura maleza

la manera tan poco suntuaria
que escogieron sus mutuas tentaciones
fue un estupor alegre
sin culpa ni disculpa

él se sintió optimista
                       nutrido
                               renovado
tan lejos del sollozo y la nostalgia
tan cómodo en su sangre y en la de ella
tan vivo sobre el vértice de musgo
tan hallado en la espera
que después del amor salió a la noche
sin luna y no importaba
sin gente y no importaba
sin dios y no importaba
a desmontar la anécdota
a comprender la euforia
a recoger su parte del botín

mas su mitad de amor
                     se negó a ser mitad
y de pronto él sintió
que sin ella sus brazos estaban vacíos
que sin ella sus ojos no tenían qué mirar
que sin ella sus cuerpo de ningún modo era
      la otra copa del brindis

y de nuevo de dijo
qué sencillo
             pero ahora
lamentó que el futuro fuera oscura maleza

sólo entonces pensó en ella
                            eligiéndola
y sin dolor      sin desesperaciones
sin angustia y sin miedo
dócilmente empezó
                  como otras noches
                                       a necesitarla.



Mario Benedetti

martes, 22 de noviembre de 2011

Torbellino de sal y se fue y volvió

 Siempre me pregunto por qué la vida es tan rápida, tan impaciente con la paciencia, tan increíblemente efímera algunos días. Por qué estamos y no estamos todos los días, por qué dormimos y por qué soñamos. No quiero pensar que un día dejaré de sentir cosas, por más malas o buenas que sean, necesito sentirlas para creer que tengo la capacidad de ser humana. Esa consciencia al saber que acerté o erré, me da energía para corregirlo, pero eso es el presente, siempre el presente, y ¿qué sucede con el largo plazo? Seguro que no sabemos, nunca sabemos porque somos tan cortoplacistas que un día decidimos impulsarnos y lanzarnos al agua desnudos con zapatos, porque estamos confundidos, porque no lo estamos, porque hay algo más siempre, siempre queda algo en todo esto. Me pregunto por qué digo lo que digo y por qué lo callo, no sé nunca cuándo debo caminar hacia adelante o atrás, eso me tiene con cortocircuito constantemente, me eriza los cabellos y luego juega conmigo a la pelota. Por supuesto pierdo.
 Tengo obsesiones de poder alcanzar a llegar a China antes que se ponga el sol, de poder nadar en el lago en pleno invierno, y sé que no puedo, no puedo porque los demás lo saben, ¿realmente lo saben? Me gusta tenderme y secar mi pelo al sol, me gusta comenzar cosas, pero nunca terminarlas. Los finales son casi siempre tristes, pero a veces cuando el comienzo es triste, el final es feliz, casi siempre, digo, por ocasiones.
Tengo la cabeza como torbellinos de sal.
Tengo el cuerpo como nieve con arena.
Tengo la vida como rosa de los vientos.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

...

Se detuvo calmo, me miró con desprecio y cerró la puerta con fuerza, para que pudiera escuchar cada tablón crujir entre las uniones del lugar. Detrás de él podía ver como el polvo sacudía sus formas entre bailes de distintas razas, un poco torcidas, me mostraban colores y brillantes curvas que desfilaban como un carnaval, lleno de carros alegóricos y mucho movimiento. Ni siquiera percibí que estaba todo al revés, algo pasó en el momento que cerré los ojos cuando él golpeó la puerta, en menos de un segundo no pude reconocer dónde estaba. Ahora que recuerdo, el carnaval era triste.

martes, 15 de noviembre de 2011

Sequísima



"Kiss me and smile for me
Tell me that you'll wait for me
Hold me like you'll never let me go"

(Leaving on a jet plane - Janis Joplin)

martes, 18 de octubre de 2011

El don Presi


Hace un tiempo, mientras almorzaba en un lugar del centro de Concepción, vi escrito en un muro: Piñera, renuncia por favor.  Me puse a pensar, más que en las medidas que se han tomado frente a ciertas situaciones, en el manejo de respeto que se ha producido, en este caso, con la imagen que tenemos de 'Presidente' a lo largo de los años, incluso desde que Chile se independizó, o aún saltándonos la dictadura, quizás. Nací en democracia, pero siempre he recordado que la imagen que tenemos de Presidente (a) ha sido de respeto, incluso a veces de admiración, de que claramente es un personaje que tiene manejo de muchas cosas, no sólo de gobierno, sino del acerbo que viene con él (ella), ya sea el conocimiento y manejo de negocios, de culturas nacionales e internacionales, lenguas, deportes, ciencias sociales, ética,  y además una riqueza de cercanía con su entorno, entre muchas cosas. 
A lo que voy con esto, es que para mí es importante que la persona que se para detrás de un podium a hablarnos sobre nuestro país, lo que acontece y cómo debemos hacer para surgir, sea una persona que te inspire a ser mejor, a formarnos como personas cultas, y sobretodo, sobre nuestra propia esencia, nuestra nacionalidad, nuestras raíces, lo que nos abarca a todos como una comunidad. Espero ver de aquella persona, cierto liderazgo, una persona inteligente, que sea casi un ejemplo a seguir. Por algo lo hemos elegido.
Ciertamente, y luego de casi dos años del gobierno de Sebastián Piñera, me he dado cuenta de cuánto puede deformarse aquella figura, que desde chicos, vemos como alguien respetable y grande. Luego de ver tantos errores imperdonables de cultura general, tanta ridiculez  junta, tanto pintar el mono, tanto mostrar la hilacha, siento que esa imagen de respeto se pierde por completo. Un presidente tiene que ser capaz de hacerse respetar por lo que es y representa, no por lo que sus FFEE puedan hacer con quien no está de acuerdo. Un presidente debiera poder manejar esas situaciones de pérdida del control, después de todo, se supone que por ello se postula para gobernar, para poder crear orden, progreso, comunidad. Un presidente que comete tantos errores por los cuales, personalmente, pienso que avergüenzan a la ciudadanía, no debería dejar que eso sucediera, y no privando, ni reprimiendo, ni atacando: el respeto se recupera a través de acciones legítimas, honestas, honradas, favorables, benéficas para la nación.

A raíz de esto, decidí publicar esta carta-columna de "Renolander" (Twitter, Wordpress), dirigida al actual Presidente de nuestro país. Me di la libertad de copiarla completa, la encontré tan ingeniosa, con toques de sarcasmo, pero al mismo tiempo -y lamentablemente- certera:


"Sr. Sebastián Piñera,
Presidente de la República de Chile

Quiero empezar ofreciéndole mis más sinceras disculpas. En estos 17 meses de su gobierno, me he burlado mucho de usted. Me he reído cada vez que Ud. se ha equivocado y no he parado de inventar bromas con su persona. Por esto y mucho más le pido disculpas. Creo que fui ciego e ignorante (aún más que usted podrán decir algunos mal intencionados), ya que me fijé sólo en un punto y no vi el escenario global. No vi más allá de la broma fome y contestataria. No vi más allá del enojo, rabia y burla hacia usted. No me di cuenta de que a través suyo, Ud. se estaba sacrificando por Chile, enseñándonos y formando una población educada y culta. Por eso, gracias, señor Piñera.

Gracias, porque a través de sus errores históricos, yo me he esforzado en leer y aprender de la historia de nuestro querido país Chile. He buscado información, he preguntado, he tomado apuntes y he memorizado fechas importantes, todos para no caer en esos “errores” en los que usted cae (ya sabemos, Presidente, que lo hace a propósito).

Gracias, Presidente, porque gracias a usted he vuelto a leer. Después de 10 años en que no tomaba un libro por voluntad propia, hoy estoy más interesado en leer sobre economía histórica del país, sobre eventos sociales, movimientos revolucionarios, evolución política y la forma en que han cambiado los partidos a lo largo de nuestra historia. Gracias por impulsarme a averiguar cómo fue el desarrollo económico durante la dictadura y durante los 20 años de la Concertación. Gracias, porque me he llenado de datos que me han servido para reforzar mi opinión y llegar mejor parado a un debate político. Ahora, cuando escucho a algún político decir algo, averiguo sobre él, sobre lo que dijo en el pasado, sobre lo que opinaba su partido político antes y lo que opina hoy. En cierta forma, Presidente Piñera, usted ha heco renacer mi voluntad de investigar. Gracias a eso, me siento más confiado a la hora de encararle algo a un político.

Gracias porque ha desarrollado en mí la empatía. Ahora, me pongo en los zapatos del otro. Del más pobre, del enojado, del que alega contra el sistema, del violentista. He descubierto que los violentistas son un resultado y que el origen del problema está en la desigualdad. Gracias a usted, me di cuenta de que hay empresarios que son descarnados, ofreciendo trabajos miserables para gente que necesita dignidad.

Gracias, porque ahora ya no me conformo con informarme a través de los medios convencionales. Ya no me basta con leer El Mercurio, La Tercera. Ya no me basta con ver las noticias en la noche. Ahora leo otros medios informativos ya sea impresos o digitales. Leo portales de opinión, me meto a diarios digitales independientes que no son manejados por grandes grupos económicos. Gracias, porque me ha impulsado a volver a escuchar la radio, medio informativo que entrega noticias con opinión.

Gracias por abrirme los ojos del país en el que vivo. Luego de 20 años en donde la Concertación nos decía que el país estaba perfecto, tuvo que venir usted, Presidente, para que me diera cuenta de que no era así. Supe que Chile es una imagen, que si bien se ve bonito, en el fondo tiene muchas fallas que hay que arreglar.

Pero más gracias debo darle por haber extendido el conflicto estudiantil por cinco meses. Gracias a eso, me he informado de impuestos, de empresas privadas, de mineras y de datos económicos mundiales. Me he conseguido estudios e informes de otros países, que he comparado con Chile. Sé cuántos impuestos paga una gran empresa y una persona natural, descubriendo las injusticias y desigualdades de uno y otro. Sé cuántos impuestos pagan las mineras y cuánto se les podría aumentar sin producir una escapada a otros países. He aprendido sobre el sistema educacional, lo que me ha ayudado a detectar por mí mismo sus falencias. También, me ha generado un sentido social que pensé que no tenía, ya que he ido a marchas, he escrito comentarios, y siempre, con información e ideas obtenidas a lo largo de estos cinco meses.

Me ha despertado algo que tenía dormido. Ha hecho de mí, Presidente, una persona más activa por mi país y por su gente. Ahora leo y escucho con un análisis crítico y no soy tan ingenuo cuando alguno de sus ministros o políticos (de uno y otro bando) salen hablando. Me ha generado el ánimo y dedicación de leer las leyes que se quieren presentar.

En el fondo, Presidente, gracias. Si usted hubiera cumplido todo lo que propuso en su campaña, yo seguiría siendo ese robot sentado en una mesa, haciendo solo mi trabajo y riéndome en las noches con Morandé con Compañía. Si usted hubiera solucionado el conflicto a las pocas semanas, yo no tendría toda la información que tengo hoy en día. Por eso, y
mucho mas, gracias, señor Presidente Piñera. Muchas gracias."